
¡Impulsamos una generación de oración!
Brindamos ánimo, enseñanza y herramientas para que todas las generaciones se relacionen con Jesucristo resucitado y crezcan en el conocimiento de Dios.
Enséñanos a orar
Él les dijo: -Cuando oren, digan: «Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos hoy nuestro pan de cada día.
Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos hacen mal. Y no nos metas en tentación».
Lucas 11:2-4
Creemos que la oración debe aprenderse, vivirse y compartirse. Por lo tanto, consideramos una misión importante ganar y fortalecer a personas de todas las generaciones, independientemente de su afiliación religiosa, para una vida de oración. Anhelamos que niños, jóvenes, adultos y personas mayores crezcan en una relación vibrante con Jesucristo, el Resucitado, sin importar su denominación o fe.
Mediante el aliento, la enseñanza y la capacitación espiritual, queremos brindar impulsos que ayuden a las personas a conocer mejor a Dios. La oración no es una obligación religiosa, sino una invitación a encontrarse con Él. En el tiempo de oración personal y comunitaria, crecen la comprensión, la confianza y la madurez espiritual.
Queremos crear espacios donde se puedan hacer preguntas, profundizar la fe y descubrir dones espirituales. Para nosotros es importante que cada generación encuentre su propio camino y, al mismo tiempo, aprenda de las demás. Surge una generación de oración donde se comparten experiencias y se abren los corazones.
Nuestro objetivo es capacitar a las personas para que moldeen su propia vida espiritual y vivan su día a día en comunión con Jesús. De esta manera, crece una generación que conoce a Dios, confía en Él y asume la responsabilidad de la oración.
