
¡Servimos a Dios y a su pueblo!
Wir dienen Gott und seinem Volk!
Nos erigimos como intercesores en favor de Israel y de la unidad del cuerpo de Cristo.
Nuestra casa de oración se considera un lugar de servicio espiritual y rendición de cuentas ante Dios. Creemos que Dios llama a las personas a presentarse conscientemente ante Él e interceder en oración por lo que está en su corazón. Desde esta perspectiva, servimos a Dios y a su pueblo, no con nuestras propias fuerzas, sino confiando en su poder y acción.
Una misión central de nuestra casa de oración es la intercesión. Intercedemos ante Dios por las personas, las naciones y las inquietudes espirituales. En esto, nos solidarizamos especialmente con Israel. Conscientes de las promesas bíblicas y de la elección perdurable de Israel, presentamos la tierra y su pueblo ante Dios en oración. Nuestra intercesión es una expresión de fidelidad, amor y conexión espiritual, y surge del deseo de ver cumplidos los planes de Dios para su pueblo.
Al mismo tiempo, nos consideramos intercesores por la unidad del cuerpo de Cristo. En tiempos de división y polarización, creemos que la oración construye un puente espiritual. Abogamos por la reconciliación, un mayor respeto mutuo y el redescubrimiento de la identidad compartida de los cristianos de diversos orígenes en Cristo.
Nuestro ministerio se caracteriza por la fidelidad, la perseverancia y la confianza en que Dios usa la oración para transformar la historia. Elegimos permanecer en la sombra —ante Dios y por los demás— y llevar las cargas que Él nos ha confiado.
